Esta formación ya se impone sobre las demás en toda Europa y Estados Unidos, y es un patrón al que las empresas españolas se acercan cada día más. Las formaciones largas y generalistas pierden fuerza dado el panorama económico actual, ya que ni las empresas están dispuestas a tirar su dinero ni los empleados con peso específico en la empresa a perder tiempo. Necesitan formaciones cortas que tengan una aplicación inmediata en el puesto.
“Nos encontramos con casos en los que las propuestas formativas están mal planteadas, dado el alto grado de contenido teórico y una duración demasiado prolongada en el tiempo, que no aporta nada al alumno, salvo malestar por perder tiempo de trabajo”, explica Vicente Marcos, director de Formación In Company de IFAES.
Lo cierto es que se está produciendo un importante auge en la formación e-learning, representando alrededor del 10% del presupuesto en las empresas españolas, ya que el coste es menor y la duración y tiempo de dedicación es más flexible. Sin embargo, desde la consultora SRI Internacional, para el departamento de Educación de la Administración Obama, se desvela que los resultados más satisfactorios se dan con la combinación de ambos sistemas. Vicente Marcos asegura que “desde IFAES apostamos por un método integral mixto, una formación presencial que se vea apoyada por un seguimiento on-line y posteriores sesiones presenciales, cortas y efectivas, casi píldoras formativas. Un plan de formación anual que recoja esta fórmula garantiza el éxito y la certeza de haber gestionado el presupuesto de formación de manera adecuada”.
El director de Formación In Company de IFAES aclara que las empresas “han optado por disminuir dramáticamente su presupuesto en formación o han aprovechado la situación para mejorar las competencias de sus empleados, mediante vías de formación a las que antes acudían en menor medida, como por ejemplo, la Formación In Company, apoyándose mucho más en la Fundación Tripartita para bonificarse de estas formaciones”.
Según estudios realizados sobre el tema, las horas de formación por trabajador descendieron en 2008 en un 6%, sin embargo, la inversión económica por trabajador se vió incrementada en casi un 5%, ahora bien, “el incremento de inversión en formaciones a medida, específicas y elaboradas de forma personalizada, hace que este incremento se vea recompensado de forma clara, al conseguir un retorno de la inversión realizada de forma casi inmediata”, zanja el consultor.